La Fundación de Organización Comunitaria y el Centro de Formación Laboral 405 desarrollaron un prototipo único que combina motor eléctrico, combustión y energía eólica. La CESSI lo reconoció como uno de los proyectos más innovadores del país en los Premios Sadosky.
En el corazón del sur del conurbano bonaerense, un equipo de estudiantes y docentes del Centro de Formación Laboral 405 (CFL 405) creó un vehículo híbrido experimental que llamó la atención de la industria tecnológica argentina.
El proyecto, impulsado por la Fundación de Organización Comunitaria (FOC), fue distinguido en los Premios Sadosky de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI) por su aporte a la innovación aplicada a la educación técnica.
Un prototipo que combina tres energías
El desarrollo lleva por nombre “Autos Híbridos: Innovación, empleabilidad y cuidado del ambiente”, y propone un modelo de movilidad alternativa inusual incluso para entornos industriales. Se trata de un vehículo capaz de utilizar motor eléctrico, motor a combustión de baja cilindrada y propulsión eólica mediante una vela integrada, similar a la de un velero.
Esta configuración permite experimentar con múltiples fuentes de energía y poner a prueba distintos sistemas de tracción y recarga. La incorporación de un elemento eólico en un vehículo terrestre convierte al prototipo en un laboratorio vivo para explorar eficiencia, sustentabilidad y comportamiento aerodinámico. En diálogo con la CADE, el profesor Domingo Ottaviano expuso que el principal objetivo de este proyecto fue despertar curiosidad y mostrar que la sustentabilidad puede ser un motor creativo. Sobre este punto, la integración de la energía eólica fue clave.
Tecnología pensada para aprender haciendo
El modelo se diseñó con un objetivo central: que los estudiantes puedan desarmar, analizar y volver a montar cada sistema. Por eso, el vehículo tiene características técnicas que favorecen la experimentación:
Diseño modular, con piezas desmontables para prácticas de diagnóstico y reparación.
Electrónica de control visible, con sensores y microcontroladores accesibles para ejercicios en tiempo real.
Turbina o vela eólica que permite recuperar energía incluso con el vehículo detenido.
Estructura liviana construida con materiales reciclados y de bajo costo.
Instrumentación sencilla con telemetría básica para registrar desempeño, tracción y consumo.
Cada componente fue seleccionado pensando en un contexto pedagógico, no industrial. El resultado es un prototipo altamente didáctico que permite comprender desde la mecánica tradicional hasta las tecnologías de electromovilidad.
El nacimiento de la idea
La iniciativa surgió dentro del anexo del CFL 405 en la Escuela Técnica Nº 4 de Llavallol, donde se dicta el curso de Mecánica de autos híbridos. Allí, Ottaviano y su equipo detectaron la necesidad de ofrecer una experiencia concreta sobre las tecnologías que están transformando la industria automotriz.
El docente explicó que no querían un proyecto «de maqueta», sino algo real, que se pudiera conducir, medir, ajustar, romper y volver a armar. En otras palabras, algo que les diera a los estudiantes la sensación de estar trabajando con tecnología de verdad.
Aprendizaje técnico y transformación personal
El proyecto no solo introduce a los estudiantes en sistemas híbridos, electrónica y energías renovables. Les brinda experiencia directa en:
Instalación y calibración de sensores.
Controladores, cableados y protocolos de seguridad eléctrica.
Pensamiento crítico, resolución de problemas y trabajo en equipo.
Evaluación de eficiencia energética y desempeño real de un prototipo.
Muchos de quienes participaron continuaron estudios en electromovilidad, accedieron a prácticas profesionales o consiguieron su primer empleo en áreas técnicas.
Un caso único de formación técnica en Argentina
Aunque nació como un proyecto educativo local, la CESSI destacó su valor por combinar innovación técnica, sustentabilidad y formación de talento. La integración de energía eólica en un sistema híbrido, sumada a un diseño completamente pedagógico, convirtió al prototipo en un caso único dentro de la formación técnica argentina.
