La Campaña Argentina por el Derecho a la Educación (CADE) conmemoró sus veinte años de trayectoria en defensa de la educación como un derecho humano fundamental. En ese marco, se celebró el Encuentro Nacional por el Derecho a la Educación, una jornada de balance histórico, resistencia política y construcción colectiva de políticas educativas que reunió a más de setenta representantes de organizaciones sociales, sindicatos docentes, espacios académicos y movimientos estudiantiles de todo el país. Coincidiendo con el Día de la Pachamama y con las dos décadas de la sanción de la Ley de Educación Nacional N° 26.206, el evento constituyó una contundente ratificación del carácter universal, gratuito e inalienable de la educación, cuya garantía principal e indelegable le corresponde al Estado Nacional.
La apertura de la jornada estuvo atravesada por una profunda emotividad comunitaria e intercultural que vinculó la memoria pedagógica con las raíces históricas de nuestro territorio. Teresa Casala, de Fundación Otras Voces y miembro de la Secretaría de la CADE, dio la bienvenida destacando que la amplia respuesta a la convocatoria refleja el pulso vital de quienes defienden la educación como la puerta de entrada a todos los derechos humanos. Desde la dimensión regional, la coordinadora general de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), Nelsy Lizarazo, celebró la perseverancia y el «músculo voluntario» de la CADE en estos veinte años de trabajo ininterrumpido por la justicia social. A su vez, Alejandra Castiglioni, coordinadora de Interculturalidad e infancias y cosecretaria de CADE, situó el encuentro en la cosmovisión de los pueblos originarios, dando paso a la voz del músico e integrante de la comunidad Ranquel, Javier Villalba, quien compartió una pieza en lengua ranquel sobre la histórica demanda hídrica del río Atuel.
La presentación institucional estuvo a cargo de dos organizaciones que forman parte de la Secretaría de la CADE: Rut Kuitka de OMEP y Yamila Chayle de Fundación La Salle. Repasaron la trayectoria federal de la red, que hoy articula a decenas de organizaciones desde la Patagonia hasta el Noroeste argentino en la promoción de la educación pública desde la cuna y durante toda la vida. Asimismo, el cofundador de la CADE, Alberto Croce, rememoró los hitos colectivos de las últimas dos décadas, resaltando las luchas contra la privatización, el acompañamiento a la labor docente y la incorporación activa de las cooperadoras escolares y los centros de estudiantes en la agenda educativa pública.
En representación de los trabajadores de la educación, la Secretaria General Adjunta de SUTEBA y Prosecretaria de Educación de CTERA, Silvia Almazán, articuló la defensa de la escuela pública con la soberanía nacional, territorial y ambiental. Almazán advirtió que el actual contexto enfrenta un brutal desmantelamiento de la institucionalidad democrática y de las capacidades del Estado, agravado por políticas de ajuste y privatización que intentan retrotraer el sistema educativo a esquemas previos a la Ley 1.420 de Educación. Frente al embate de discursos que procuran desresponsabilizar al Estado y transfieren las obligaciones educativas a las familias, la dirigente sindical reafirmó la necesidad de implementar las 59 recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas sobre el fortalecimiento de la profesión docente, garantizar salarios dignos y partidas presupuestarias suficientes, así como sostener la vigencia plena de la Educación Sexual Integral (ESI), la memoria democrática y la defensa del territorio nacional frente a proyectos de extranjerización de tierras.
Uno de los momentos más conmovedores del encuentro estuvo a cargo de Magdalena, representante del espacio de Juventudes CADE y estudiante de escuela técnica en la provincia de Neuquén. En su intervención, enfatizó la trinidad inseparable entre estudiantes, docentes y familias, señalando que la calidad de los aprendizajes depende del vínculo afectivo y del respeto mutuo que se construye dentro de las aulas. Magdalena remarcó que exigir calidad educativa implica necesariamente garantizar que quienes ejercen la docencia vivan y trabajen con dignidad, disponiendo de salarios justos, recursos materiales y tiempo dentro de su jornada laboral para acceder a una formación permanente. Del mismo modo, la estudiante neuquina reclamó la presencia de personas adultas capaces de inspirar confianza, escuchar sin juzgar y acompañar con límites claros el desarrollo integral de las nuevas generaciones.
La Ley de Educación Nacional frente a la atomización algorítmica
El análisis histórico y de coyuntura estuvo encabezado por el exministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, impulsor de la Ley N° 26.206 sancionada en el año 2006. Filmus contrapuso la legitimidad y el consenso de la Ley de Educación Nacional que incluyó la participación de más de cuatro millones de personas, sindicatos y comunidades educativas, frente al proyecto del Poder Ejecutivo denominado «Ley de Libertad Educativa». Explicó que dicha propuesta gubernamental promueve una matriz anarcocapitalista y privatizadora que coloca al Estado en un rol meramente subsidiario, fomenta la desescolarización a través del homeschooling, introduce el sistema de vouchers y aplica un feroz recorte del 80% en el presupuesto educativo nacional, desmantelando instrumentos clave de equidad como el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
En su exposición, el sociólogo y educador alertó sobre los peligros del aislamiento digital y el oscurantismo ideológico que pretende reemplazar el aula por redes sociales y algoritmos individuales. Filmus remarcó que la escuela pública es el único espacio insustituible para la formación ciudadana, la convivencia en la diversidad, la solidaridad y la construcción de la identidad nacional sobre valores comunes como la causa Malvinas y los derechos humanos. Hacia el tramo final del encuentro, las cosecretarias de la CADE Marcela Browne (Fundación SES) y Eva Da Porta (Universidad de Córdoba) sintetizaron los aportes elaborados en las comisiones de trabajo, donde se abordaron temáticas prioritarias como la educación desde la cuna, la gestión comunitaria en el territorio, la cosmovisión originaria, la educación de jóvenes y adultos y el fortalecimiento de los centros de estudiantes
El encuentro concluyó con la invitación abierta de Marcela Browne a sumarse a la CADE para organizar la demanda comunitaria en cada territorio, construir propuestas pedagógicas y legislativas propias, y seguir caminando colectivamente en la defensa del derecho a la educación pública. Quienes deseen sumarse o contactar a la organización pueden hacerlo a través de sus redes sociales en Instagram (@cade.argentina) o Facebook (CADE Argentina).


